tendencias de nutrición 2019

Tendencias de la nutrición para 2019: Alternativas para la leche, productos de cebada y probióticos

Por: Susan Bowerman, MS, RD, CSSD, CSOWM, FAND, Directora Sénior, Educación y Capacitación Mundial en Nutrición, Herbalife Nutrition

 

Mira dentro de tu refrigerador, ¿tienes un cartón de leche no láctea o productos con probióticos agregados? Si los tienes, considérate parte de la vanguardia de algunas de las tendencias nutricionales del próximo año.

 

La nutrición se desarrolla y evoluciona constantemente, por lo que es emocionante discutir las tendencias futuras. En 2019 veremos que los nutrientes que han sido populares durante algunos años obtienen un nuevo impulso, alternativas creativas a los productos lácteos y una amplia discusión sobre los diferentes aspectos del ayuno.

 

Tendencias de nutrición del 2019
Tendencias de nutrición del 2019

 

1. Mayor demanda de proteínas de origen vegetal

 

La proteína ha estado en tendencia desde hace bastante tiempo. En particular, las proteínas de origen vegetal parecen ser más populares que nunca. Es posible que el motivo tenga que ver con lo siguiente:

 

  • El aumento en el número de personas que están reduciendo su consumo de carne, también llamados “flexitarians”, así como aquellos que están adoptando una dieta vegetariana o vegana. Un  informe de Innova Market Insights del año pasado, por ejemplo, encontró que el 38% de los consumidores de EUA informó consumir comidas sin carnes por lo menos una vez por semana.  En Alemania y el Reino Unido, las cifras son aún mayores, 69% y 53% respectivamente.

 

 

  • La noción de que la proteína de origen vegetal tiene beneficios adicionales para la salud. A diferencia de las proteínas animales, no contienen colesterol y son relativamente bajas en grasas saturadas. Además, proporcionan otros beneficios nutricionales que la proteína animal no proporciona, como los fitonutrientes.

 

Será interesante observar cómo evoluciona el mercado de productos de proteínas de origen vegetal.  Con tendencias como los alimentos bajos en carbohidratos o sin gluten, los consumidores a menudo tienden a prestar más atención a las declaraciones aprobados, mientras que a menudo ignoran el resto de la lista de ingredientes o la cantidad de calorías por porción.

 

Los fabricantes están creando cada vez más productos similares a la carne a base de plantas, como las tiras de pollo a base de plantas. Pero si se hacen con una buena cantidad de grasa, podrían terminar teniendo más calorías que las ofertas tradicionales de pollo.

 

Como ha ocurrido con otras tendencias alimenticias, los consumidores deben ser conscientes de que el término “a base de plantas” puede dar a un producto un “halo saludable”, pero no garantiza que el alimento sea más saludable que el producto a base de carne al que está destinado a reemplazar. Es importante leer las etiquetas de las comidas para saber si el producto es verdaderamente un alimento saludable. Recuerda: todavía necesitas dar la vuelta al paquete; no confíes solo en las llamativas declaraciones de la parte frontal.

 

2. Alternativas para la leche

 

La leche de almendras es una de las alternativas para la leche más populares. Sin embargo, es posible que la leche de avena tenga el centro de atención en 2019.

 

La leche de avena se está volviendo popular debido a su sabor ligeramente dulce. También veremos leches hechas de nueces o semillas más inusuales, como nueces o semillas de sésamo. Incluso hay una leche en desarrollo que contiene las mismas proteínas nutritivas (caseína y suero de leche) que se encuentran en la leche de vaca, pero que se producen sin una sola vaca. Los fundadores de la compañía están produciendo las proteínas mediante un proceso que involucra levadura y fermentación (similar a la elaboración de la cerveza), y se están asociando con compañías de alimentos y de productos lácteos para llevar productos lácteos “sin vaca” a los consumidores en un futuro muy cercano.

 

Lo que es importante señalar es que las alternativas a la leche varían muchísimo en términos de su contenido nutricional. Los nutrientes principales que las personas buscan en la leche de vaca son las proteínas, el calcio y la vitamina D. Pero algunas alternativas a la leche en realidad son bastante bajas las proteínas, el calcio y la vitamina D.

 

Tenga en cuenta que la leche de arroz y la leche de almendras, a menos que estén fortificadas con proteínas, tienen solo alrededor de 1 g de proteína por taza, mientras que la leche de vaca tiene alrededor de 8 g de proteína por taza.

 

3. La cebada es el grano de tendencia

 

Parece que cada año hay una nueva tendencia para los granos. Hace un par de años, todo era quinoa; este año, los productos de cebada están en tendencia.

 

Aún está por verse si la cebada despegará o no. El año pasado, hubo bastantes productos hechos de sorgo, pero todavía no alcanzaron mucha popularidad. La cebada es un grano muy antiguo, diferente de muchos otros granos enteros en que es una gran fuente de fibra soluble. Las fibras solubles son muy buenas para el sistema digestivo; también ayudan a controlar los niveles del azúcar y del colesterol en la sangre.

 

La cebada también encaja muy bien con otras tendencias, ya que es naturalmente libre de gluten.

 

4. Salud digestiva

 

Para muchas personas, su función digestiva diaria parece dictar su estado de ánimo. Estamos muy atentos a eso: no pensamos “¿cómo están mis pulmones hoy?”, pero tendemos a centrarnos mucho en nuestros sistemas digestivos.

 

La Salud digestiva depende, en parte, del correcto equilibrio de las diversas bacterias en el intestino (el microbioma), que pueden beneficiarse si se ingieren probióticos. Los probióticos son bacterias benéficas vivas creadas naturalmente por el proceso de fermentación. Puedes encontrarlas en alimentos como kimchi, yogurt, chucrut y miso.

 

La dieta occidental tradicional no es naturalmente alta en probióticos. Para compensar, estamos encontrando nuevas formas de introducir más probióticos en nuestro tracto digestivo.

 

Los suplementos probióticos definitivamente son de tendencia, al igual que los alimentos que tienen probióticos añadidos. Algunos de los que me han llamado la atención recientemente son agua con gas y cereales para el desayuno probióticos.

 

5. Ayuno intermitente

 

El término “ayuno intermitente” puede ser confuso porque hay varias maneras diferentes de abordarlo.  En el sentido más simple, el ayuno intermitente es un patrón de alimentación que alterna entre comer y ayunar, pero hay varios enfoques. Algunos planes requieren la abstinencia total por un día o más cada semana; otros exigen un enfoque “5: 2”en el que usted come normalmente durante los cinco días de la semana y luego consume una dieta muy baja en calorías en los otros dos días.

 

Mientras que algunas personas adoptan el régimen como un medio para controlar el peso corporal, otras se sienten atraídas por la práctica en la creencia de que tendrá efectos positivos en la longevidad.

 

De acuerdo a un estudio dirigido por investigadores del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, las formas en las que controlamos cuándo las calorías ingresan en nuestro cuerpo podrían tener consecuencias metabólicas. Por ejemplo, en otra variante del ayuno intermitente (conocida como alimentación restringida por el tiempo, o TRF), las calorías se consumen dentro de una ventana de 8 horas y luego se realiza un ayuno nocturno de 16 horas.  La evidencia preliminar del estudio sugiere que la TRF puede ayudar a:

 

  • Reducir la grasa corporal
  • Promueve el “pardeamiento” del tejido adiposo blanco (conversión de adiposo blanco a adiposo marrón), lo que aumenta el gasto de energía.
  • Conduce a mejoras metabólicas, como mejor tolerancia a la glucosa.

 

En términos prácticos, esto significaría consumir todas tus calorías entre, por ejemplo, las 10 AM y las 6 PM, lo que a muchas personas les puede parecer un desafío, especialmente si no todos los miembros de la familia siguen el mismo plan.

 

Hay mucho debate sobre los beneficios del ayuno intermitente. Los estudios en seres humanos aún son preliminares y, dado que hay mucha variabilidad entre las personas en cuanto a su composición genética y exposición a factores ambientales, es probable que haya mucha variabilidad en la forma en que las personas responden también.   Con mucho más que aprender, esta será una tendencia a seguir.